La masía

La arquitectura y los usos de la masía

El Mas de Burot es una masía integrada en el paisaje forestal que la rodea, una meseta reducida donde se aprovecha la roca y la pendiente del terreno para construir la vivienda. La masía se encuentra al lado de la montaña, protegida de los vientos, cerca de una vía de comunicación y de un torrente o vía de agua.

La estructura es de planta rectangular y consta de planta baja y piso superior, con pequeñas ampliaciones y cercado con muro de piedra en seco para el ganado.
En la mayoría de los casos la ejecución de las masías iba a cargo de un maestro de obras que tenía por ayudantes a los amos de la masía. El Mas de Burot cumple la gran mayoría de características comunes de todos las masías de Els Ports:

- Se ubica en un desnivel de terreno que permite acceder al primer piso a nivel del suelo.
- La organización de los espacios responde a criterios funcionales; nuevos volúmenes se adosan a la masía según las necesidades.
- Los materiales empleados son de proximidad, ya sean paredes de piedra en seco, tabiques de carrizos, vigas de madera, tejas...
- El edificio principal presenta un tejado de dos vertientes donde las las tejas se disponen encima de los cañizos, que a su vez se apoyan sobre unas vigas y éstas sobre las paredes maestras.
- El cuerpo principal y originario del edificio es de planta rectangular y tiene dos pisos.
- La planta baja se destina al mantenimiento de los animales.

Una característica singular del Mas de Burot es la ubicación de la cocina-comedor, en la entrada principal, en la planta baja, aunque habitualmente se situaría en la primera planta. Una segunda particularidad es que no posee cisterna de agua ya que la casa obtenía el suministro de agua de una fuente cercana. La masía no se ha conectado nunca a ningún tipo de agua ni suministro eléctrico.

En la primera planta hay tres dormitorios de pequeñas dimensiones, además de despensa y almacén. J.V. Lleonart, que vivió en la masía, relató que el dormitorio más grande era el de su abuela, Rosa, en un segundo dormitorio dormían sus padres (Francisco y Francisca) y, en el tercero y último, él y su hermano Salvador.

El obrador era el espacio donde guardaban el carro y se utilizaba de taller para elaborar carrizos,escaleras,etc. Desde este lugar hay acceso que da al pajar -actuamente hundido-. Su interior está dividido por un tabique de carrizos, creando un pequeño espacio. Es en la parte superior de esta pequeña sala donde la familia tenía escondidos productos básicos en la época del racionamiento.

*Información facilitada por El Mas de Burot. Història social i econòmica' de Salvador Cardó Sabaté (2016) y ‘Conservació i restauració del Mas del Negre, dit també Mas de Burot’ de Consol Marcó Bardella (2016).

Bioconstrucción y elementos singulares

El Mas de Burot sigue el patrón de las técnicas constructivas de su época, cuando era habitual el uso de materiales naturales y no adulterados procedentes del entorno cercano. Hoy lo denominamos bioconstrucción.

Las paredes de la masía están formadas por muros de piedra rebozados de cal y arcilla que permiten la transpiración y al mismo tiempo evitan la transmisión del calor en verano y la pérdida de calor en invierno. En definitiva, son buenos aislantes térmicos. El uso de materiales con gran capacidad de transpiración regulan de forma natural la humedad atmosférica del interior de la vivienda.

Todos los materiales empleados en el Mas de Burot son naturales y del entorno más cercano. Así, los colores de la piedra y de las tejas se confunden y se integran en el paisaje, ofreciendo una imagen de equilibrio biológico, estético y de respeto por el medio natural. El estudio de la previsión de las incidencias climáticas -sol, lluvia y viento-, así como la orientación solar que recibe esta construcción,con la fachada principal mirando al sur, confortaba la vida del día a día de la familia de masoveros..

El Mas de Burot cuenta con varios elementos arquitectónicos singulares que le otorgan personalidad propia:
La cocina-comedor
A través de la puerta principal de la masía se accede a la cocina-comedor y al pesebre con cabida para uno o dos animales grandes. Habitualmente en las masías la cocina-comedor se situaba en la primera planta. Así, para entrar al pesebre la mula y/o el burro tenían que cruzar por un lateral del comedor. La familia hacía sus comidas en la cocina, espacio donde destaca un horno revestido de piedra.
Puertas y ventanas
La masía dispone de cinco entradas. Todas las puertas, tanto exteriores como interiores, son sencillas, de madera de pino. Las ventanas, del mismo material, son pequeñas y opacas. Son muy funcionales, porque ayudan al equilibrio térmico interior de la vivienda. Permiten la ventilación natural y mantienen una temperatura bastante estable.Las bisagras de las contraventanas se abren a la derecha para aprovechar mejor la rotación del sol, de este modo la luz penetra durante todo el día.
Tabiques de carrizos
Los tabiques separadores de la mayoría de habitaciones estando trabajados con la unión de distintos carrizos en posición vertical y escayolados.
La campana y la chimenea
El horno de la cocina-comedor dispone de una gran campana de tiro directo y una particular chimenea en el tejado con cuatro tejas dispuestas en forma de pirámide.
La valla del corral
Al oeste de la masía se conserva un gran cercado adosado para el ganado hecho en piedra en seco. Se construyó en época moderna porque el corral se estaba quedando pequeño.
*Información facilitada por 'El Mas de Burot. Historia social y económica' de Salvador Cardó Sabaté (2016) y ‘Conservació i restauració del Mas del Negre, dit també Mas de Burot’ de Consol Marcó Bardella (2016).

Testigo de la historia

El Mas de Burot ha sido testigo a lo largo de su historia de conflictos de ámbito local y nacional que han marcado profundamente a sus inquilinos.

El primero de los acontecimientos se conoce como los ‘sucesos’ de Orta, en 1919. Fue un levantamiento popular contra el Ayuntamiento. En realidad era contra la familia Terrats, que había gobernado durante muchos años el municipio desde la alcaldía y la secretaría.

La revuelta estalló el 30 de julio cuando una parte de la población logró desarmar la Guardia Civil, asaltaron el Ayuntamiento y lincharon al alcalde, de nombre Onofre Godes, quién murió dos meses después a consecuencia de las heridas. Otro grupo de sublevados persiguió al secretario (Terrats), cuando se escabullía en dirección a Prat de Comte. Lo interceptaron y lo agredieron hasta que creyeron que ya estaba muerto. Sin embargo no lo mataron sino que lo dejaron malherido y pudo llegar a Prat de Comte donde fue auxiliado. Joan-Baptista Lleonart habría intervenido en esta última acción. El masovero estuvo a punto de ser encausado. Tuvo suerte; pero a pesar de todo, durante cuatro o cinco años no se acercó al pueblo por miedo.

La Guerra Civil
Cuando en 1936 estalló la Guerra Civil, Francisco Lleonart Roig contaba con 19 años y su hermano pequeño, Baptista, era un adolescente de 15 años. El Ejército de la República no los movilizó pero con la entrada de las tropas franquistas en Orta, a partir del 3 de abril de 1938, los hermanos fueron reclutados por este ejército. Enviaron el joven Baptista, de la quinta del Biberón, al frente de Guadalajara. El benjamín no regresó a casa hasta seis años después de su movilización forzada.
Su hermano mayor, Francisco, aquejado de problemas de salud, padecía una enfermedad pulmonar, fue retenido en Zaragoza. Un mando militar le propuso regresar a Orta para recuperarse como así hizo, pero alguien lo delató como si se tratase de un desertor. Finalmente, tuvo problemas con la justicia militar y lo encausaron.

Con la entrada de los franquistas, en abril del 38, la mayoría de los vecinos de Orta marcharon atemorizados de sus casas y se refugiaron en masías e incluso en cuevas. El Mas de Burot albergó a unas cinco o seis familias. Más tarde, y ante el peligro de bombardeos de la aviación republicana, los masoveros decidieron cubrir todo el tejado de la masía con ramas de pinos para camuflar la estructura y pasar así desapercibida.

Los maquis y la época del racionamiento: 1939-1953.
Finalizada la guerra, en el macizo de Els Ports operaron grupos armados antifranquistas, conocidos con el nombre de maquis, que se enfrentaron a la Guardia Civil. Los maquis contaban con la complicidad de algunos masoveros, convertidos en elementos claves para el avituallamiento de estas guerrillas rurales. El Mas de Burot no tuvo ningún contacto con los maquis, pero sí con el control que ejercía la Guardia Civil en la zona.

Durante la posguerra se impuso el racionamiento de los productos de primera necesidad a productores y consumidores. Los labradores intentaron esconder parte de la producción, destinándola al consumo propio o para venderla en el mercado negro, el denominado estraperlo. En el año 1945 los propietarios del Mas de Burot tenían fichas de racionamiento, correspondientes a las familias con menos recursos: labradores, obreros o pastores, como era su caso.

*Información facilitada por ‘El Mas de Burot. Història social i econòmica' de Salvador Cardó Sabaté (2016)’